Otra colección de cantos españoles que se puede encontrar en la BNE es la de Lázaro Núñez-Robres publicada en Madrid en 1866. Por su importancia lo subimos al blog para quien pueda interesar este tesoro de música tradicional. Contiene varias piezas que por su título nos indican su filiación flamenca. En el prólogo el autor nos indica que ha respetado escrupulosamente la melodía original y la letra a ella unida, hasta en esos defectos que el arte oficial condena... Y 150 años después sigue condenando. Hay muchos detalles que llaman la atención, como la malagueña de la página 11, con la letra del cante de Gregorio El Borrico por soleá mellicera: cien años después de muerto; el columpio con melodía de bambera de El sueño va sobre el tiempo camaronero; el canto de taller Ni contigo ni sin ti... p33; el Vito como canto sevillano p47, la letra clásica de romera que aparece también como canto sevillano p50; con las bombas que tiran... p51; el punto de La Habana que pudo haber cantado el Planeta por el romance del Conde Sol (grandes guerras se publican) p62; la petenera p75; y más cosas interesantes.
Leyendo algunas de ellas, como la soleá o la romera (que los amigos del foro El Flamenco y su Cultura me hicieron llegar para que las entonase), se aprecia que esa filiación generalmente se limita al título de la pieza teniendo en sentido estricto poco que ver con lo que hoy llamamos por ejemplo La Romera o La Soleá.Y aquí otra, una rondeña de Iradier que me hizo llegar Tomás El Olivo, con música casi idéntica a la que aquí se puede leer en la página 13. Seguiré leyendo, grabando y subiendo a esta entrada más cantos (disculpen la grabación, entonación y demás).
crónicas flamencas en la prensa de siglos pasados
crónicas flamencas en la prensa de siglos pasados
Mostrando entradas con la etiqueta 1866. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 1866. Mostrar todas las entradas
viernes, 7 de septiembre de 2012
miércoles, 15 de agosto de 2012
El afamado salón de Luis Botella, 1867
Tenemos algunas noticias del salón sevillano de la calle Tarifa 1 El Recreo (en el edifico donde donde se encontraba una empresa de carruajes públicos, según la Guía de Sevilla de 1865)
Allí estuvo la popular escuela de baile de los maestros Miguel y Manuel, ambos apellidados Barrera. Así lo describe la Guía de Sevilla de 1866
Allí estuvo la popular escuela de baile de los maestros Miguel y Manuel, ambos apellidados Barrera. Así lo describe la Guía de Sevilla de 1866
Luis Botella lo regentará hasta que entra Silverio en el negocio. Por fin el cantaor se asocia con Manuel Ojeda y fundan el primer café del Burrero en ese mismo local hasta que cada uno decidió tirar por su lado, surgiendo los dos principales cafés cantantes de la Sevilla de los ochenta y noventa.
![]() |
| Victor, idéntico a Stravinsky |
![]() |
| Venta Eritaña, junto al Parque de María Luisa en Sevilla |
![]() |
| La Correspondencia de España 12/12/1867 |
En esta carta de noviembre de ese año se anuncia la visita a la corte de Isabel II del archiduque.
El video de Matilde Coral en la película de Saura aquí
lunes, 2 de julio de 2012
Fiesta del Paso del Trópico, soledad, arandito... 1866
20 años sin Camarón y sin el Beni de Cádiz de quien casi nadie se acuerda. Nunca los olvidaremos.
Según relató Ramón Espinosa en el madrileño 'Álbum de las Familias' del 13 de julio de 1866 existía en la armada española una tradición que obligaba a celebrar el paso del Trópico durante los viajes atlánticos de la metrópoli a las Indias, remontándose según dice a los tiempos del mismísimo Colón, en la que el Dios Neptuno obligaba a los pasajeros de, en este caso una fragata, a pagar un tributo que sufragara los gastos de la fiesta.
Seleccionamos los párrafos más interesantes, atención al cuchillo flamenco que llevan los moros
Según relató Ramón Espinosa en el madrileño 'Álbum de las Familias' del 13 de julio de 1866 existía en la armada española una tradición que obligaba a celebrar el paso del Trópico durante los viajes atlánticos de la metrópoli a las Indias, remontándose según dice a los tiempos del mismísimo Colón, en la que el Dios Neptuno obligaba a los pasajeros de, en este caso una fragata, a pagar un tributo que sufragara los gastos de la fiesta.
Seleccionamos los párrafos más interesantes, atención al cuchillo flamenco que llevan los moros
y más personajes que participaron en la fiesta recreada por la imaginación de Espinosa
Y principió la zambra, catalanes a coro, alicantinos a rondalla, gallegos por muñieira, el diablo y una pancha con la negrita, el arandito y el papelote habanero (suponemos que se trata del papalote, célebre rumbita cubana que recreó Matrona en sus 'rumbas de 1914'). Y por fin los andaluces con malagueñas, sevillanas, soledad, arandito, zapateados, panaderos y el ya popular paso de picar, banderillear, matar, dan puntilla y arrastrar, que pronto la Cuenca llevaría como número estrella en sus actuaciones.
Menudo fiestón en medio de la mar. Dedicamos esta entrada a los amigos Juan Verdú, Juan Luis Cano y Nicolás Dueñas que son de Neptuno, indios puros de la ribera del Manzanares.
Por si a alguien interesa el tema del Paso del Trópico ahí va este capítulo de La marina real de España a finales del siglo XVIII y principios del XIX de Jorge Lasso de la Vega (1856)
martes, 4 de octubre de 2011
Dardalla. rey del género gitanesco (y III)
Continuamos y concluimos este repaso a la carrera artística de José María Dardalla. A partir de los últimos cincuenta y primeros sesenta el popular actor sevillano nacido en 1821 era también empresario de su compañía, y además de Madrid y Barcelona lo encontramos en diferentes localidades españolas, algunas andaluzas.
En 1862 recibe la visita de los infantes en el Novedades. Poco despues en la visita de la reina Isabel II a Sevilla y Cádiz coincide con la estancia de Dardalla en ambas capirales andaluzas. En Cádiz pasa del Teatro del Balón, que le acogió en los cuarenta, al Principal. En la visita de la reina Isabel II, estancia en la que no se escatimaron gastos, hubo dinero para los ciegos y mendigos a fin de adecentar la ciudad.
Por su parte la prensa de la época da buena cuenta de los triunfos de su hija Cándida durante muchos años, así como los de su hijo Manuel, pintor y escenógrafo.La carrera de Dardalla es inparable, como actor y director, después de Barcelona y Madrid hace temporada en Málaga y pasa por Úbeda y Jaén. Recala en 1863 en el nuevo teatro que se hizo en Granada (La Época 14/7).
Volvemos a saber de Dardalla en Madrid en 1866, junto a Romea en el Teatro del Príncipe, destacando como siempre por su rol de andaluz agitanado, según se comenta en el Diario Oficial de Avisos del 21 de enero. Poco después regresa al Principal de Granada.
El 15 de junio de 1868 La Correspondencia de España anuncia que Dardalla se desplazará con su compañía el día 20 a Pamplona y Bilbao, llevando a los vascos su arte gitanesco.
Sin más prueba de su paso por Navarra llega a Madrid la noticia de que Dardalla se encuentra en Bilbao enfermo de una afección de laringe (de qué sino) (DOA 17/71868)
Una enfermendad que acabará con su vida. La prensa informa del suceso. La vida quiso que muriera pocos días después de fallecer otro de los grandes actores españoles, don Julián Romea (La España 15 de agosto de 1868).
El Museo Universal del 21 de agosto escribió una breve necrológica refiriéndose al artista como nuestro querido amigo el distinguido actor cómico D. José María Dardalla.
Se fue para siempre con 47 años quien fuera el Rey del género gitanesco, que merecería un estudio mucho más profundo que esta aportación del Afinador. Desde aquí nuestro modesto homenaje y el recuerdo a quien sin duda popularizó un género, el gitanesco, abriendo al público el interés por los cantes andaluces en toda España.
miércoles, 28 de septiembre de 2011
Dardalla, rey del género gitanesco (II)
Tal y como apuntamos en la entrada anterior el novelista Gutiérrez Solis afirmó que Dardalla era sevillano y el Diccionario del Teatro de Manuel Gómez confirma que nació en Sevilla en 1821. El apellido al parecer es de origen genovés, algunas familias Dardalla pasaron a España hacia 1600, se ecuentran primero en Alicante y después en Murcia.
Como decíamos, después de su estancia en el Teatro del Balón entre 1844 y 1847 se hace cargo del Teatro del Instituto en Madrid formando el taco con las obras gitanescas. Después pasaría al Teatro de la Cruz (1851). Llegó a escribir algunas obras como el juguete cómico andaluz La posada de Currillo, junto a Juan de Alva y editado en Madrid en 1846. Su debut y consagración definitiva lo obtiene con la obra La Flor de la Canela del gaditano José Sanz Pérez. Ese mismo año otro gadita, Sánchez del Arco, escribió para Dardalla la famosa pieza andaluza Los Toros del Puerto. Los tipos de gitano que representaba, adobando los sainetes con múltiples cantes y bailes, convirtieron su compañía en una de las más aplaudidas.
Permaneció en Madrid hasta 1848, año en el que regresa a Cádiz y de camino realiza un gira Andaluza (Écija, Córdoba, Sevilla, El Puerto, Sanlúcar). De vuelta en Madrid Dardalla no para de cosechar triunfos. 1849 lo pasa en Madrid aunque en Verano se traslada a Barcelona, donde encontramos un anuncio que informa de que se le espera en La Habana. Desconocemos si llegó a cruzar el charco, probablemente Ortiz Nuevo nos saque de dudas.
También destacó cantando, lo encontramos varias veces interpretando partes musicales, como es el caso de las Caleseras de la obra Ánimas del purgatorio según informa el Diario Oficial de Avisos del 16 de julio de 1849.
A partir de 1851 comparte la escena madrileña con la Valenciana viajando a la capital del Turia durante seis años y pasando allí largas temporadas. Cada vez que se ausenta de Madrid la prensa se queja, como informa El Enano del 1 de junto de 1852, cuando Dardalla cambia Madrid por Burgos. El 1853 se asegura en El Áncora de Barcelona (28/8/1853) que 'el señor Dardalla y su cuadro andaluz salen dentro de algunos días para París' (cuadro andaluz por no decir flamenco). No hemos podido confirmar este viaje y Steingress no lo cita en su imprescindible libro Y Carmen se fue a París.
Los enemigos del género (¡¡no podían faltar!!) se escandalizan por que a Dardalla se le va a permitir instalarse en el madrileño Teatro del Príncipe (hoy Español). El periódico El Enano del 15 de julio de 1851 nos describe el repertorio de nuestro apreciado actor en el artículo titulado Latigazos; las obras que montaba Dardalla son las más celebradas de las llamadas andaluzas o gitanescas. El periodista se mofa de los títulos aportando algunos de su cosecha. Ya comenzaba a picar mucho el éxito de los andaluces en la capital. La moda Dardalla al parecer cesó una década después de haber comenzado, perdemos el rastro en Madrid hacia 1858, sí lo hallamos en Barcelona donde su compañía formó parte del Liceo, cobrando 5000 duros más la entrada por cuatro meses de temporada. No lo volvemos a localizar en Madrid hasta la temporada 1865/66, junto a Julián Romea. Lo más probable es que Dardalla pasara a los cafés que por aquellos años comenzaban a surgir en la capital. Sin embargo sí lo encontramos en los sesenta en diversas ciudades españolas.
Continuará...
Como decíamos, después de su estancia en el Teatro del Balón entre 1844 y 1847 se hace cargo del Teatro del Instituto en Madrid formando el taco con las obras gitanescas. Después pasaría al Teatro de la Cruz (1851). Llegó a escribir algunas obras como el juguete cómico andaluz La posada de Currillo, junto a Juan de Alva y editado en Madrid en 1846. Su debut y consagración definitiva lo obtiene con la obra La Flor de la Canela del gaditano José Sanz Pérez. Ese mismo año otro gadita, Sánchez del Arco, escribió para Dardalla la famosa pieza andaluza Los Toros del Puerto. Los tipos de gitano que representaba, adobando los sainetes con múltiples cantes y bailes, convirtieron su compañía en una de las más aplaudidas.
Permaneció en Madrid hasta 1848, año en el que regresa a Cádiz y de camino realiza un gira Andaluza (Écija, Córdoba, Sevilla, El Puerto, Sanlúcar). De vuelta en Madrid Dardalla no para de cosechar triunfos. 1849 lo pasa en Madrid aunque en Verano se traslada a Barcelona, donde encontramos un anuncio que informa de que se le espera en La Habana. Desconocemos si llegó a cruzar el charco, probablemente Ortiz Nuevo nos saque de dudas.
También destacó cantando, lo encontramos varias veces interpretando partes musicales, como es el caso de las Caleseras de la obra Ánimas del purgatorio según informa el Diario Oficial de Avisos del 16 de julio de 1849.
A partir de 1851 comparte la escena madrileña con la Valenciana viajando a la capital del Turia durante seis años y pasando allí largas temporadas. Cada vez que se ausenta de Madrid la prensa se queja, como informa El Enano del 1 de junto de 1852, cuando Dardalla cambia Madrid por Burgos. El 1853 se asegura en El Áncora de Barcelona (28/8/1853) que 'el señor Dardalla y su cuadro andaluz salen dentro de algunos días para París' (cuadro andaluz por no decir flamenco). No hemos podido confirmar este viaje y Steingress no lo cita en su imprescindible libro Y Carmen se fue a París.
Los enemigos del género (¡¡no podían faltar!!) se escandalizan por que a Dardalla se le va a permitir instalarse en el madrileño Teatro del Príncipe (hoy Español). El periódico El Enano del 15 de julio de 1851 nos describe el repertorio de nuestro apreciado actor en el artículo titulado Latigazos; las obras que montaba Dardalla son las más celebradas de las llamadas andaluzas o gitanescas. El periodista se mofa de los títulos aportando algunos de su cosecha. Ya comenzaba a picar mucho el éxito de los andaluces en la capital. La moda Dardalla al parecer cesó una década después de haber comenzado, perdemos el rastro en Madrid hacia 1858, sí lo hallamos en Barcelona donde su compañía formó parte del Liceo, cobrando 5000 duros más la entrada por cuatro meses de temporada. No lo volvemos a localizar en Madrid hasta la temporada 1865/66, junto a Julián Romea. Lo más probable es que Dardalla pasara a los cafés que por aquellos años comenzaban a surgir en la capital. Sin embargo sí lo encontramos en los sesenta en diversas ciudades españolas.
Continuará...
miércoles, 7 de septiembre de 2011
Playeras de playa o plañidera
No está muy claro si las playeras, antecedente musical y literario de las seguiriyas, se designan así por ser las que se cantan por la orilla de la playa o por estar inspiradas en los cantos de las plañideras, preferentemente gitanas, que eran contratadas en los sepelios para echarse unas lágrimas y cantiñear unas seguiriyas decimonónicas, tesis de José María Sbarbi de 1879, y desde entonces la más extendida, Demófilo incluido. Aportemos algún granito a la balanza costera, ya que, como vigués, el terruño obliga.
Jose Luis Navarro se inclina por la playa en el artículo 'La Playera' del primer tomo de 'Historia del Flamenco' (Tartessos 1995) donde hace un pormenorizado repaso al estado de la cuestión, siendo hasta la fecha la mención en el sainete de González del Castillo El soldado fanfarrón (segunda parte) la más antigua, canta Blas jaleado la playera, y se toca y baila el ole (seguiriya y soleá de finales del XVIII), además del zorongo y otros aires. Del Castillo falleció a causa de la peste en 1800 aunque no se publicaron sus sainetes hasta 1812. Karol Dembowski en 1838 sitúa las playeras en Málaga. Si es en la playa será playera, no plañidera, concluye Navarro.
Aunque desconocemos la fecha exacta del estreno del Soldado de Castillo, tiene que ser de finales del XVIII. Cuarenta años después, las playeras del Fanfarrón las canta la señora Monterroso en Madrid, el 8 de diciembre de 1837. El anuncio de día 4 no las cita, por lo que debieron llamar la atención al ser anunciadas cuatro días después.
Antonio Barberán aporta una noticia de 1886 de una playera que hace referencia a 1816 cantada por Perico Mariano (de Utrera o lebrija): Yo no soy deste gaó... El estudioso gaditano se inclina hacia la tesis de Sbarbi. José Gelardo confirmó esa letra con una noticia de 1830 aparecida en el blog El eco de la memoria: Yo no soy de esta tierra...
En este blog ya aportamos la noticia de la tanda de playeras en el Cádiz de 1841
Por su parte en el álbum Colección de aires populares de Manuel Fernández Grajal, editado en 1866, encontramos uno titulado curiosamente Playera o Caña, con un aire que es lo más parecido a una seguiriya de lo que se puede hallar en las partituras del XIX. Comenzando a contar en 5 tiempos, el primero estaría en el segundo tiempo del 3/4. Por música y letra lo que se llamó playera es seguiriya flamenca. Solo nos queda verificar si es de playa o de plañir.
Las penas son menos a la orilla del mar, refugio de desconsolados, así que la tristeza bien puede ser playera, además de plañidera.
El Diccionario de la lengua castellana escrito por la RAE en su décimotercera edición de 1809 ya lo define como (de playa). Cierto aire popular andaluz.
Entiendo que la tesis plañidera puede parecer más acorde con el espíritu de la seguiriya, pero me atrevo a hacer una aportación: La tonadilla a dúo Un barquero y la pastora compuesta por Luis Misón y estrenada en Madrid en 1765 encomienza: Que hermosa vista cuando el sol raya, ver en la playa tranquilo el mar, y el vientecito que hincha las velas, de mi Barquito ya la hace andar.
Pero lo mejor llega cuando el pescador canta: 'mientras yo doy al aire mis ayes y lamentos'. ¿Ayes y lamentos? seguiriyas playeras.
Seguiremos indagando.
Jose Luis Navarro se inclina por la playa en el artículo 'La Playera' del primer tomo de 'Historia del Flamenco' (Tartessos 1995) donde hace un pormenorizado repaso al estado de la cuestión, siendo hasta la fecha la mención en el sainete de González del Castillo El soldado fanfarrón (segunda parte) la más antigua, canta Blas jaleado la playera, y se toca y baila el ole (seguiriya y soleá de finales del XVIII), además del zorongo y otros aires. Del Castillo falleció a causa de la peste en 1800 aunque no se publicaron sus sainetes hasta 1812. Karol Dembowski en 1838 sitúa las playeras en Málaga. Si es en la playa será playera, no plañidera, concluye Navarro.
Aunque desconocemos la fecha exacta del estreno del Soldado de Castillo, tiene que ser de finales del XVIII. Cuarenta años después, las playeras del Fanfarrón las canta la señora Monterroso en Madrid, el 8 de diciembre de 1837. El anuncio de día 4 no las cita, por lo que debieron llamar la atención al ser anunciadas cuatro días después.
Antonio Barberán aporta una noticia de 1886 de una playera que hace referencia a 1816 cantada por Perico Mariano (de Utrera o lebrija): Yo no soy deste gaó... El estudioso gaditano se inclina hacia la tesis de Sbarbi. José Gelardo confirmó esa letra con una noticia de 1830 aparecida en el blog El eco de la memoria: Yo no soy de esta tierra...
En este blog ya aportamos la noticia de la tanda de playeras en el Cádiz de 1841
Por su parte en el álbum Colección de aires populares de Manuel Fernández Grajal, editado en 1866, encontramos uno titulado curiosamente Playera o Caña, con un aire que es lo más parecido a una seguiriya de lo que se puede hallar en las partituras del XIX. Comenzando a contar en 5 tiempos, el primero estaría en el segundo tiempo del 3/4. Por música y letra lo que se llamó playera es seguiriya flamenca. Solo nos queda verificar si es de playa o de plañir.Las penas son menos a la orilla del mar, refugio de desconsolados, así que la tristeza bien puede ser playera, además de plañidera.
El Diccionario de la lengua castellana escrito por la RAE en su décimotercera edición de 1809 ya lo define como (de playa). Cierto aire popular andaluz.
Entiendo que la tesis plañidera puede parecer más acorde con el espíritu de la seguiriya, pero me atrevo a hacer una aportación: La tonadilla a dúo Un barquero y la pastora compuesta por Luis Misón y estrenada en Madrid en 1765 encomienza: Que hermosa vista cuando el sol raya, ver en la playa tranquilo el mar, y el vientecito que hincha las velas, de mi Barquito ya la hace andar.
Pero lo mejor llega cuando el pescador canta: 'mientras yo doy al aire mis ayes y lamentos'. ¿Ayes y lamentos? seguiriyas playeras.
Seguiremos indagando.
miércoles, 16 de diciembre de 2009
Cantar por alegre
Esta noticia es de junio de 1869, un año antes de que llegaran los restos de Agustina a Cádiz y que presuntamente se cantasen alegrías. Creímos que se trataba de la noticia más antigua, pero la investigación continua, y en el blog del amigo sevillano Alberto Rodríguez desde Bélgica nos regaló el 3 de julio de 2010 una nueva noticia * que certifica que ya en el año 1866 se hizo en Córdoba el 'canto alegre'. Estamos de enhorabuena.
Aquí, tres años después, el protagonista es nada menos que Teodoro Guerrero 'El Quiqui', citado ya por Demófilo y hoy reconocido cantaor gaditano. Interpreta alegrías, para el baile apropósito a dichas cantiñas, como se puede leer en la noticia, además de polo, entre ellos el de Tobalo, cañas y las Rondeñas del Negro (repertorio de Silverio). Y todo con el acompañamiento del maestro José Patiño. También se nombra a cantaores como D. Manuel Vives y Manuel Monge, que cantan por seguiriyas, y bailan Vicente El Colorado y el Raspador. Cuadro flamenco en toda regla. La noticia tiene en mi opinión un valor importante ya que dibuja una época en la que el género flamenco estaba en ebullición y en el que los artistas gaditanos intervinieron de forma más notable de lo que generalmente se reconoce.
* http://flamencodepapel.blogspot.com/2010/07/la-cordoba-flamenca.html
Aquí, tres años después, el protagonista es nada menos que Teodoro Guerrero 'El Quiqui', citado ya por Demófilo y hoy reconocido cantaor gaditano. Interpreta alegrías, para el baile apropósito a dichas cantiñas, como se puede leer en la noticia, además de polo, entre ellos el de Tobalo, cañas y las Rondeñas del Negro (repertorio de Silverio). Y todo con el acompañamiento del maestro José Patiño. También se nombra a cantaores como D. Manuel Vives y Manuel Monge, que cantan por seguiriyas, y bailan Vicente El Colorado y el Raspador. Cuadro flamenco en toda regla. La noticia tiene en mi opinión un valor importante ya que dibuja una época en la que el género flamenco estaba en ebullición y en el que los artistas gaditanos intervinieron de forma más notable de lo que generalmente se reconoce.
* http://flamencodepapel.blogspot.com/2010/07/la-cordoba-flamenca.html
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
+19.54.04.png)
+19.20.57.png)




+14.02.16.png)
+14.04.47.png)
+14.08.07.png)
+14.10.43.png)












