"Unas bandas errantes, perseguidas con saña, pero sobre las cuales no pesa el anatema de la expulsión y de la muerte, vagan ahora de lugar en lugar y constituyen comunidades dirigidas por jerarcas y abiertas a todo desesperado peregrino, lanzado de la sociedad por la desgracia y el, crimen. Basta cumplir un rito de iniciación para ingresar en ellos. Son los gitanos. Los hospitalarios gitanos errabundos, hermanos de todos los perseguidos. Los más desgraciados hijos de Dios, que diría Borrow. Hubo pues, necesidad de acogerse a ellos. A bandadas ingresaban aquellos andaluces (moriscos), los últimos descendientes de los hombres venidos de las culturas más bellas del mundo; ahora labradores huidos (en árabe, labrador huido o expulsado significa "felahmengu" *

* Blas Infante. Orígenes de lo flamenco y secreto del cante jondo. Junta de Andalucía. Sevilla. Consejería de Cultura, 1980, pág. 116
Amigo Faustino y blogeros flamencos...el gran Steingress deja muestra y sustancioso comentario sobre el asunto de que'no lo son por origen', en el tema de los gitanos y la pragmática de Carlos III. Aparece en su imprescindible libro "Sociología del cante Flamenco", capítulo "El siglo XVIII: entre reforma y decadencia" pág. 197 de la edición de 1993, o pág. 221 de la edición en Signatura ediciones.
ResponderEliminar¡Ánimo con el blog!
http://www.guillermocastrobuendia.es/