Hubo un tiempo en que toná era sinónimo de melodía, tonada al fin y al cabo, estuviese o no acompañada de guitarra, y si no lean este fragmento de la zarzuela en un acto 'Un sevillano en La Habana' de Leopoldo Palomino y música de Isidoro Hernández, estrenada con éxito en el teatro del Buen Retiro de Madrid el 2 de julio de 1871. En un diálogo entre los personajes Tomás y Curro se puede leer:
Curro - Muchachos, veni pa cá
y templar esas sonantas,
y a lucir esas gargantas
con un güena toná;
que habita en estos locales,
causándole envidia ar Só,
la reina, lo digo yo,
de las mujeres juncales.
Tomás: ¿Qué cantamos?
Curro: Un jaleo, y a luego una soleá o cuarquiera otra toná.
Tomás: Vaya pues que es su deseo.
Y cantan
La toná es pues en 1871 para muchos cualquier cante, aquí una soleá acompañada de sonanta.
Gracias por los comentarios.
crónicas flamencas en la prensa de siglos pasados
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sábado, 23 de enero de 2010
miércoles, 20 de enero de 2010
Sevillanas que se volvieron rancheras sin querer
Por arte de birlibirloque los autores Varela y Fernández que firman la clásica ranchera 'Cielito lindo' tomaron una letra, sin querer, de unas sevillanas. Las encontré en una zarzuela cómico-lírica del género andaluz titulada 'El Carnaval de Sevilla' arreglada por Enrique Prieto y con música de Miguel Blanco representada con grande aplauso, por espacio de diez y siete noches seguidas, en el teatro madrileño del Recreo en el año de 1872. Concluye con la letra 'Tienen las sevillanas en su mantilla un letrero que dice Viva Sevilla, y esto es tan cierto como noventa y nueve y una son ciento', bordón de seguidillas sevillanas que Lorca firmó como canción popular. Cosas que pasan sin querer. Gracias por comentar.
sábado, 16 de enero de 2010
El barco en el que Silverio regresó de su periplo por tierras uruguayas
Demófilo afirmó que Silverio había regresado a España (Cádiz) desde Montevideo en un barco llamado Gravina. Una vez encontré la actuación de julio de 1864 de Franconetti en Cádiz (reseñada en este blog) me dispuse a revisar la entrada de buques al puerto de Cádiz. Y efectivamente, en el diario gaditano 'El Comercio' del 22 de mayo de 1864 aparece en el parte mercantil de la Capitanía del Puerto de Cádiz la siguiente reseña: Buques entrados. Día 20: Bergantín español de guerra de 16 cañones GRAVINA, su comandante don Domingo Medina, de Montevideo. En 75 (días). Tras ocho años en tierras americanas regresó Silverio a la Tacita de plata comenzando a forjar su proyecto empresarial con el cante flamenco, dignificando esta expresión musical y proyectándola al futuro. Saludos y gracias por comentar.
martes, 12 de enero de 2010
El tenor flamenco Belart por soleá en 1853
El 3 de septiembre de 1853 aparece una nota en la sección de anuncios públicos del diario gaditano El Nacional, que reza como sigue:
'Mañana sábado se verificará el beneficio del señor Barba, en el que después de varias escenas líricas cantará por única vez el señor Belart, el polo titulado De Muñoz, y la escena española El Majo de Rumbo, que se compone de Caña, Rondeña y Soledad.'
Por lo visto no gustó mucho su interpretación del polo de muñoz y así se dijo en el periódico al día siguiente: 'Noticias Varias: Por despedida el señor Belard nos dio anoche un pego. Los majos de Rumbo que anunció y el polo de Muñoz, no son lo que cantó, ni sabía la letra, ni fueron nada más que la ejecución de aquel refrán de para lo que he de estar en este convento, etc. Parte del público despidió con algunas palmadas al artista, sonando, sin embargo, algunas muestras leves de desagrado. El señor Belard en cuanto las oyó salió de nuevo, pues ya se había despedido, y cruzó el teatro saludando en son de burla a los circunstantes, y en seguida cayó el telón. El público entonces pidió con insistencia que se volviera a presentar, y en cuanto lo verificó le castigó con un prolongado ¡fuera! Como jamás hemos oído darlo en el teatro Principal. Y lo ha merecido el señor Belard. Este artista ha sido siempre aplaudido del público gaditano; y bien merecía este que él manifestase por aquel más celo en complacerle, y ya que tan mal le sirvió, no hacer siquiera alarde de la propia falta, presentándose arrogante a recibir con sorna, las pequeñas muestras de desaprobación. Nosotros que siempre hemos manifestado por el señor Belard vivas simpatías, condenamos enérgicamente su conducta de anoche.'
'Mañana sábado se verificará el beneficio del señor Barba, en el que después de varias escenas líricas cantará por única vez el señor Belart, el polo titulado De Muñoz, y la escena española El Majo de Rumbo, que se compone de Caña, Rondeña y Soledad.'
Por lo visto no gustó mucho su interpretación del polo de muñoz y así se dijo en el periódico al día siguiente: 'Noticias Varias: Por despedida el señor Belard nos dio anoche un pego. Los majos de Rumbo que anunció y el polo de Muñoz, no son lo que cantó, ni sabía la letra, ni fueron nada más que la ejecución de aquel refrán de para lo que he de estar en este convento, etc. Parte del público despidió con algunas palmadas al artista, sonando, sin embargo, algunas muestras leves de desagrado. El señor Belard en cuanto las oyó salió de nuevo, pues ya se había despedido, y cruzó el teatro saludando en son de burla a los circunstantes, y en seguida cayó el telón. El público entonces pidió con insistencia que se volviera a presentar, y en cuanto lo verificó le castigó con un prolongado ¡fuera! Como jamás hemos oído darlo en el teatro Principal. Y lo ha merecido el señor Belard. Este artista ha sido siempre aplaudido del público gaditano; y bien merecía este que él manifestase por aquel más celo en complacerle, y ya que tan mal le sirvió, no hacer siquiera alarde de la propia falta, presentándose arrogante a recibir con sorna, las pequeñas muestras de desaprobación. Nosotros que siempre hemos manifestado por el señor Belard vivas simpatías, condenamos enérgicamente su conducta de anoche.'
Al parecer le sentó mal el comentario a Belart y se dirigió a la redacción del periódico para protestar.
'Noticias varias: El señor Belard estuvo ayer en nuestra redacción. Quiso tomar por lo tragi-líri-melo-mimo-dramático lo que de él con harta razón dijimos en nuestro número anterior. Le acompañaba el señor Barba. El público comprenderá si nosotros nos prestaríamos a cantar músicas celestiales. ¡No faltaba otra cosa!'
Haremos más adelante una semblanza más detallada de Belart, Buenaventura Belart, famoso y malogrado tenor que triunfó en los mejores teatros del mundo interpretando diferentes roles de ópera. Por lo visto era un tenor-flamenco por su afición al cante, como queda reflejado en su participación en el 'Majo de rumbo' aquí citado, en el que cantó caña, rondeña y soledad. Es una, aunque no la más antigua, de las primera citas de soleá referida al cante.
Saludos flamencos y no dejen de comentar el blog.
Saludos flamencos y no dejen de comentar el blog.
domingo, 10 de enero de 2010
Carta de Alejandro Dumas padre sobre su amiga la bailaora Petra Cámara
Si fue grande el talento de Alejandro Dumas como escritor, no fue menor la admiración que profesaba hacia la sevillana Petra Cámara en particular y hacia al baile español en general. Así lo dejó escrito en esta carta echando piropos sin cesar. En verdad no sé si a don Alejandro le gustaba más su baile o su bamboleo, sin embargo nótese cómo describe el acento flamencón de las andaluzas cuando bailan. Y lo que piensa de los ballets de la ópera, ¡y de las bailarinas francesas! No lo dude, lealo que tiene miga.
Se publicó en septiembre de 1853 en el diario gaditano El Nacional transcribiendo la que Dumas envió La Independencia de Bruselas.
Se publicó en septiembre de 1853 en el diario gaditano El Nacional transcribiendo la que Dumas envió La Independencia de Bruselas.
El célebre novelista francés Alejandro Dumas ha dirigido a la Independencia Belga una carta en la cual habla de la aplaudida bailarina española Petra Cámara, en los términos siguientes:
'La Petra Cámara, dice Alejandro Dumas en esta carta, es una de mis antiguas y excelentes amigas, una de tantas entre la multitud de antiguas amigas de veinte y dos años que conozco hace un lustro. Este tiempo hace justamente que conocí a la Petra: tenía entonces diez y siete años. Era el colibrí más adorable que podía haber desde Ceylan a Cachemira, el pájaro del Paraíso más encantador que podía encontrarse desde Bombay a Chandernagor. Ved sus ojos, ved sus pies, admirad su cuerpo, y cuando hayáis visto todo eso, dudad como Santo Tomás y sobre todos procurad tocarlo.
“Pero desgraciadamente la Petra es impalpable. Ella me ha inspirado una loca pasión por el baile; que los bailetes de la ópera jamás me hicieron sospechar siquiera. Los bailes españoles son poemas completos, ejecutados no solamente con las piernas sino con los ojos, con los brazos, con los labios, con las manos, con los pies, con todo el cuerpo. Conocí en Sevilla tres criaturas, que yo llamaría tres ángeles, si por lo lindas no me hubieran parecido tres demonios capaces de dar al traste con toda la austeridad de San Antonio Abad. Estas fueron Petra, Anita y Carmen. Jamás trinidad alguna tuvo sus fervientes adoradores. Sus ojos y sus pies eran como nunca los he visto en parte alguna. Todas las comparaciones que puedo hacer son pálidas y descoloridas. Al lado de estos ojos, las estrellas parecen oscuras, los brillantes pálidos, los diamantes opacos. De los pies de las andaluzas solo diré que no hay iguales en el mundo.
El baile español es arrebatador y Petra raya en lo maravilloso. El Ole sobre todo no es un baile, ni petra una bailarina como aquí las comprendemos. Yo no conozco nada más triste que nuestras bailarinas francesas que se mueven con visible fatiga, no obstante la eterna sonrisa, prendida como con alfileres en los dos ángulos de su boca. Estas no danzas sino con las piernas, y alguna vez por casualidad, con los brazos; pero en España es muy diferente, el baile es un placer por el baile mismo. Las bailarinas españolas bailan con todo el cuerpo: la cabeza, los ojos, el cuello, el pecho, los brazos, las caderas, todo acompaña y completa el movimiento de las piernas.
La bailarina española piafa, bate los pies, relincha como un caballo ardoroso, brama como un tigre, ruge como una leona. Se aproxima al hombre, se aleja, vuelve a aproximarse, e comunica ese fluido magnético que arroja a torrentes de su cuerpo, enardecido por la pasión. Los bailarines a su vez participan de la fiebre del baile, la comparten con ellas, tiemblan, se estremecen, rugen y hacen partícipes de su fuego a los espectadores, que a su vez les comunican esos gritos, esos bravos y esos aplausos que les embriagan y esa llama que los quema'.
Todo esto y más que esto le inspira a Dumas el Ole, el Vito y el Fandango bailado por nuestra Petra Cámara. Pero el célebre novelista no se ha limitado elogiar en los periódicos la gracia española simbolizada por la Cámara: ha hecho más, la ha obsequiado en su casa con un espléndida cena.
Pocos antes de salir para Bélgica los bailarines españoles, a las once de la noche, un gran número de artistas, de literatos y de lindas mujeres, amigas de novelistas, llenaban el gran salón del piso bajo, que preparado para la recepción, presentaba un punto de vista deslumbrador. Sobre su tapicería granate, suspendida ligeramente acá y allá por gruesos clavos dorados, se destacaban, también de oro, todo en derredor, las más bellas estatuas de la Edad Media, las obras de la fantasía moderna, mientras que sobre la gran chimenea, al lado de un antiguo reloj de bronces, de cinco pies de altura, se elevan dos vasos de china llenos de hojas y flores, con que parecían brindar a la gran Venus de Milo, que blanca y serena dominaba a todas las estatuas.
Entre la colgadura granate destacaban cuadros magníficos y los retratos de Chateaubriand, Lamartine, Victor-Hugo y Nodier. Todo esto embellecido por mil adornos, como vasos de Bohemia, cristales y porcelanas, divanes argelinos, sillones esculpidos, espejos y grandes jarrones llenos de plantas y de flores.
A las once y media llegaron los bailarines españoles. Venían a su cabeza la Petra Cámara y su hermana Ana con Guerrero; la Petra, más linda y más joven que en el teatro; Ana el tipo admirable de siempre, de mezcla de raza andaluza y árabe; Guerrero con su genio tan vivo como su danza. Fueron acogidos con bravos y aplausos, y el dueño de la casa, usando de su privilegio, besó la mano a Petra.
Representose ell nuevo vaudeville “La familia improvisada” en que Mounier, su autor, representa cinco caracteres. Concluida la comedia bajaron los convidados al jardín de invierno que el poeta había hecho adornar lindamente. Figuraos una ligera nave de cristal, tapizada de enredaderas de plantas tropicales, de flores exóticas con pájaros y ruiseñores revoloteando en derredor, y a través de todo esto lámparas magníficas, candelabros derramando su luz entre los arbustos, en una palabra, bajo este foco de luz y de verdura un verdadero festín de Baltasar.
La cena estaba dispuesta para sesenta personas. La larga mesa llenaba el jardín, y llenaba hasta el vestíbulo adornado de linternas chinescas y de vasos del Japón. Los convidados, no obstante ser expresados solo sesenta, pasaban de ciento. Dumas siempre tiene abierta su casa y su mesa para todos sus amigos. Había sentadas a la mesa damas belgas, francesas y españolas. Las viandas de todas clases, los pasteles, los pescados, los melones, los platos de frutas circulaban por todas partes con una profusión solo igual a la de las Bodas de Camacho. Los vinos del Rhin escoltaban a las ostras de Ostende, el Beaune a los pasteles de Amiens, las pasas de Málaga, las naranjas de Valencia estaban allí con el Jerez, el Valdepeñas, Rota y Pajarete.
La Petra se sentó a la derecha de Mr. Dumas, se sucedieron los brindis sin interrupción, y terminó la fiesta con todo el repertorio de los bailes españoles por la Petra Cámara y Guerrero. Eran las tres y media de la madrugada y se bailaba todavía. La madre de Petra, cansada por el efecto de sus años, y por lo largo de la noche, se levantó para marcharse con sus hijas, y esta fue la señal de la dispersión de todos los convidados.
En tanto que es objeto la Petra Cámara de todas estas ovaciones en Bélgica y en Francia, la Nena [1] conquista no menores triunfos en París.
[1] Se refiere a la Nena Perea, a la que traeremos aquí en breve. Salud y comentarios.
sábado, 2 de enero de 2010
Ruta de Cádiz a Madrid
Siempre he creído en lo importante que es la geografía para la música en general y el flamenco en particular. De ahí que adjunte hoy una página de la Guía de Cádiz y su obispado del año 1838 donde aparecen las ventas en las que paraba la diligencia que hacía la ruta de Cádiz a Madrid. En ella podemos observar buena parte de la geografía más flamenca. Cómo reluce...
miércoles, 30 de diciembre de 2009
Cuchillos que en algunas partes llaman flamencos
En el Almanak Mercantil o Guía de Comerciantes para el año de 1795 editado en Madrid se indica el precio de todos los productos de importación y nacionales. En la extensa lista aparecen varios cuchillos de esos que en algunas partes llaman flamencos. Fue el investigador portuense Luis Suárez Ávila quien en 1973 aportó esta perspectiva. Su investigación se encuentra en el artículo www.culturaspopulares.org/textos7/articulos/suarez.htm. donde documenta la posibilidad de que el nombre del cuchillo acabara aplicándose al género musical (gracias Solico). Al final del listado que aporto se puede ver una referencia a las cuerdas extranjeras de vihuela, pero es ya es harina de otro costal.
lunes, 28 de diciembre de 2009
Playeras y polos con su aquel sano
Este folletín apareció el 13 de junio de 1841 en el diario gaditano El Nacional, se titula 'Playeras a Nuestra Señora del Carmen', y creo que tiene mucho interes, ya que describe una juerga donde se canta por seguiriya (playera) y por soleá (polo) con motivo de la faena que un torero debe realizar al día siguiente. Protagonistas la Tía Baltasara, una morena y una rubia, hijas del pueblo de Cadiz. La gitana se excusa por el jolgorio ante un concejal que sale a patrullar por el barrio alto gaditano de Santa María. Extensa pero jugosa, y para pasar estos días ideal. En negrita los palabros flamencones. ¡A gosar!
No hay mal que por bien no venga. A veces la asenderada y disgustada vida de un concejal tiene sus solaces. Cuando yo lo era allá en mi tierra, salía algunas noches de patrulla con los muchachos (ya sabrán ustedes que los muchachos son los nacionales: a estilo de tropa y de capataz contrabandistas) para suplir por los barrios altos la falta de serenos; porque quiero que se sepa que en mi tierra están los serenos tan claros como las pagas de la provincia gaditana. Paisanitos, ¿sabéis cuántos serenos hay aquí? Sesenta, regimentados y reglamentados de forma que puede cualquiera llevar onzas de oro en la mano sin temor de que se las quiten, como me decía la otra tarde uno de los señores alcaldes, entusiasmado con su tropa nocturna y veladora. Ya entendéis porque os digo esto.
Pues como iba diciendo lo otro, recorriendo las calles altas donde suele aposentarse gente extraña, holgazana y sin hogar, hacia el lado donde viven los calós y frente donde entierran a los que mueren, (¡rara vecindad para gitanos!) oímos bulla y zambra, y enderezando allá los pasos nos acercamos recatadamente a la puerta del casuco, como lo han de costumbre las patrullas. Frente por frente de la puerta y contra la pared se veía una mesa cubierta con un abigarrado tapete de faralaes; sobre ella un cuadro a estilo de cornucopia, dorado y circundado de flores del tiempo: el cuadro contenía, a lo que después se vio, una virgen del Carmen; a los lados ardían dos mariposas y clavado en la pared un mugriento candil. Un gran jarro de vino campeaba más que el cuadro de la virgen, y proveía una desboquinada taza que corría de mano en mano por la rueda que los gitanos hacían en derredor de la mesa, entre ello se distinguía por su aseado y especial trage y su ascendiente, un mozo corpulento, de semblante abultado y resuelto ademán; a su diestra, y apoyando su costado sobre las piernas del mancebo, estaba una mozuela atezada, de zahíno y agraciado mirar, dientes blancos y garboso talle. Concluida la mano de trago, siguió la tanda de playeras, que empezó por la tía Baltasara que tenía fama de haber cantado de lo lindo. Siguió una moza rubia, pecosa y chata. Al verla dijo uno de los muchachos, el diablo me lleve sino anduvo algún inglés en el negocio. La voz áspera y cortada, y el poco salero con que cantaba vino a acreditar la maliciosa ocurrencia del nacional.
Tocole la tercera copla a la mozuela zahína que salió con gallardía y dulzura, alborotando el cotarro y descomponiéndome la patrulla. ¡Qué palmadas! ¡qué piropos! ¡jui que pico! ¡déjala no la mates!
Y al mancebo que estaba a su lado se le caía una baba del tamaño de una anguila. No pudo concluirse la copla; sonó un fusil en el empedrado, escapósele un ¡ole salero! al sargento, y la tía Baltasara nos columbró.- ¡Muchachos callarse, la justicia! - Todos se levantaron.- ¡Vaya, entre usté señó regió! Aquí estamos en una diversioncita lícita y honesta sin ofender a Dios ni al diablo. Mirusté padrino, este muchacho ha venio con el señó Juan Ialgo, va a salir mañana a la plaza, y nos an contao que los vichos son muy bravos, y estamos aquí haciéndole una fiestecita a la virgen del Carmen pa que su majestá lo saque en palma. Aquella mocita que estaba cantando es su prima y su novia; pero mirusté señó regió, tiene un pico... - Vaya siéntese su mercé un poquito, y le cantará un polo que hace llorar las piedras.
Gracias tía Baltasara; pero ya ve usted que no es justo encomendarse a la virgen de esa manera.- ¡Ea callusté, señó! No vusté que nosotros vamos con nuestro aquel sano, y la merecita mía del Carmen lo que quiere son corazones.- Sin embargo, ya es tarde los que no vivan aquí que se retiren a sus casas; usted cierre la puerta y acábese ya esto que están ustedes alborotando el barrio.
Disipose la reunión, y yo seguí mi ronda meditando sobre el abuso que puede hacerse de la religión; me acordé de la alocución del papa Gregorio XVI, de los diputados unitarios, y de todos lo que para disculparse de un abuso ó de una falta, dice que lo han hecho con su aquél sano.
A.G.
martes, 22 de diciembre de 2009
El Tío Caniyitas en los tres teatros de Cádiz
Fue la ópera andaluza 'El Tío Caniyitas' la más popular obra del repertorio lírico andaluz de todas las que se representaron en la España del siglo XIX. Su autor, Mariano Soriano Fuertes, supo como nadie recrear el ambiente de las calles de Cádiz y transcribir los cantos populares llevándolos a la partitura. La popularidad de la obra queda fuera de duda con la noticia aquí referida. Como se puede ver la sección de teatros del diario gaditano El Comercio anunciaba el 17 de junio de 1850 que en los teatros Principal, El Balón y El Circo se representaba simultáneamente la zarzuelita de Don Mariano. Clama al cielo que en el Festival de Música Española de Cádiz aun no se haya dignado a reconstruir esta obra para llevarla a la escena, mientras recupera obras sin interés y encarga a compositores de dudoso talento otras de nueva creación. ¿Hasta cuándo la miopía con nuestro repertorio lírico más castizo? Será por eso, el horror a lo castizo que padecen ciertas personas con responsabilidad en la política musical andaluza y española. País.
Cambio climático en 1849
En estos tiempos de cambios climáticos y desórdenes meteorológicos resulta curioso leer esta noticia aparecida en el diario gaditano El Nacional de febrero de 1849 transcribiendo otra de El Independiente sevillano. Ya entonces, hace 160 años, había periodistas que comenzaban a tener conciencia de lo que podía venírsenos encima.
lunes, 21 de diciembre de 2009
La caña de Pepe Paradas
El 19 de septiembre de 1849 apareció, en la sección de teatros del diario gaditano El Comercio el siguiente anuncio: Teatro Circo - Función para mañana miércoles, en la que tomará parte don José Vergara, que se halla de paso en esta ciudad... Baile Nacional. La pieza titulada La Cigarrera de Cádiz, en la que don José Vergara desempeñará el papel de Curro, y cantará acompañándose con la guitarra la caña de Pepe Paradas, el polo de los pregones, varias seguidillas gitanas y las mollares sevillanas. A las seis. En esta obrita titulada 'La cigarrera de Cádiz' debió ser muy flamenca ya que en ella cantó Paquirri el jaleo de la Gariana dos años antes (ver en este blog). Ahora es José Vergara que canta la caña de Pepe Paradas entre otros cantes. Un nuevo cantaor para añadir a la nómina de cantaores desconocidos como tantos que nos han reportado los magníficos trabajos de Blas Vega y Ortiz Nuevo. Amigo lector desde Vigo te deseo feliz Navidad y próspero merimé.
domingo, 20 de diciembre de 2009
Murió Enrique El Mellizo
El 2 de junio de 1906 en el diario jerezano El Guadalete apareció esta noticia sobre el fallecimiento del gran Enrique El Mellizo. El comentario del periodista me parece interesante y por eso lo pongo. El estudioso Antonio Barberán lo encontró en El Diario de Cádiz publicado un día antes. Aquí la noticia publicada en Jerez 'pa que no se diga'. No es menester discutir que Cádiz tiene solera...
Los tangos graciosos de Tomás Abril
Encontré hace ahora diez años la tonadilla a solo intitulada 'La anónima' en la que se cita la que al parecer es la más antigua mención de tango que se conoce. Se trata del 'minué de la Viña' (unas seguidillas) que escribió el guitarrista Tomás Abril estrenada en Madrid en 1779. Celebré entonces con mi compañero Gamboa el hallazgo, y ahora lo encuentro interpretado por los hermanos Hurtado en el disco de su nuevo libro 'La llave de la música flamenca'. A los que llevamos más de veinte años investigando desde la música el flamenco nos sorprende que no aparezcamos citados en ningún momento en ese extenso libro, aunque ya me contarán de dónde sacaron la información referente a La Anónima de 'Tomás de Abril' como ellos lo llaman. Ellos dicen conocerla por Subirá sin especificar la página de su monumental obra sobre la tonadilla escénica, pero el musicólogo catalán que yo sepa no menciona la obra y menos el tango. A lo mejor los hermanos David y Antonio revisaron, como hizo mi menda durante cinco años, las más de cinco mil obras que están en el Conde Duque de Madrid y encontraron 'La anónima' donde viene citado el tango y lo grabaron. Seguramente. Aunque personalmente me inclino a creer que lo leyeron en Alma100 donde publiqué la noticia hace más de ocho años, o en el libro de Gamboa 'Una historia del flamenco' donde aparece citada, y no se acuerdan. No sé, lo cierto es que después de la multitud de aportes realizados por Phillipe Donnier, Norberto Torres, José Manuel Gamboa o yo mismo, entre otros, resulta extraño que en la bibliografía no aparezca ninguna referencia a los trabajos de musicología del flamenco que se vienen realizando desde hace un par de décadas, a pesar de que muchas de esas referencias se aportan en el citado libro como inéditas. Tomás Marco al prologarlo debiera informarse un poco mejor, ya que por lo que se ve desconoce el estado de la cuestión. Es bien sabido que los hurtadores de noticias abundan, y los Hurtado no deben querer competencia, y eliminan así, de un plumazo, a todo el que pueda hacerles sombra. ¡De mármol!. No soy amigo de este tipo de demandas pero la situación obliga, que no piensen que me chupo el dedo. Aquí está la foto que hice en su día de la partitura. Que la disfruten. El bordón de la seguidilla dice: 'Los andaluces en sus tangos graciosos sus chistes lucen' pongo los versitos ya que en la citada grabación, en particular la parte del canto, no se entiende bien.
viernes, 18 de diciembre de 2009
De la rebañaura nació el flamenco
Antes de partir hacia miña terra galega, os pongo un fragmento extraído de una obra olvidada con música de Francisco Asenjo Barbieri titulada 'El Proceso al Can Can', estrenada en el madrileño jardín de El Retiro en 1873. En esa zarzuelita dos personajes, seguidillas y bolero, cantan en 'versión litúrgica' una teoría de cómo pudo haber nacido el flamenco. Sustituimos bolero por flamenco y listo. Salud
Los Polos del El Planeta
Desde hace poco más de un mes sabemos que Antonio Monge fue El Planeta. Actualizo con este comentario esta entrada (10/4/2011). Después de Manuel Bernal cantando el de Tobalo en el 1824, aparece en Cádiz un tal Antonio López (quizás por error se refiere a Monge) en septiembre de 1826 interpretando en el Teatro del Balón el polo de Ronda. Antonio Monge, el Tío Carando (no, El Planeta), para algunos estudiosos el primer cantaor de la historia, canta diez días después el polo nominado el de Cádiz.Y seis meses más tarde regresa, ahora en la calle Compañía nº 10, para cantar el de Jerez. Todos estos polos tienen ya un acento flamenco y son en origen la versión popular del polo estilizado que se interpretó por lo menos desde los setenta
del siglo XVIII.

El quejumbroso polo agitanado al que se refirió el Conde de Noroña en 1779 se irá configurando hasta que cristalizó el de Tobalo y tras él el de Cádiz, Ronda y Jerez. De ahí a la soleá apolá poco trecho seguro que va. Seguiremos informando, y ustedes por favor sigan comentando.
del siglo XVIII.
El quejumbroso polo agitanado al que se refirió el Conde de Noroña en 1779 se irá configurando hasta que cristalizó el de Tobalo y tras él el de Cádiz, Ronda y Jerez. De ahí a la soleá apolá poco trecho seguro que va. Seguiremos informando, y ustedes por favor sigan comentando.
jueves, 17 de diciembre de 2009
El Polo de Tobalo en 1824
No sé si es la referencia más antigua del polo de Tobalo, pero si sé que no sé nada de Manuel Bernal quien, acompañándose con la guitarra, lo canta en Cádiz en Julio de 1824. El anuncio aparece en la cartelera de teatros del Diario Mercantil gaditano. Dos años más tarde será el Polo de Ronda y días después el de Cádiz y al año siguiente el de Jerez. Esta noticia está dedicada a aquellos estudiosos poco rigurosos que se dedican a 'hurtar' noticias. Con el polo 'galante' heredado del XVIII y proyectado al mundo por el gran Manuel García convivieron otros polos que vendrían a configurar el modelo flamenco, y la soleá y los jaleos en tono mayor, que pronto se llamaron cantiñas. Seguiremos informando.
Desplantes dieciochescos
Transcribo íntegro un artículo que encontré en el periódico gaditano 'El Argonauta Español' del año 1790 nada más, donde se relata la sorpresa de un foráneo cuando llega a Madrid y visita un baile de candil. Lo transcribo tal cual, el texto habla por si solo. En negrita destaco los palabros más flamencones. Disfrute usted de preflamenco en estado puro, con el impertérrito aderezo antiflamenco incluido.
El argonauta Español. Periódico gaditano en el que se corrigen por un estilo jocoso los actuales abusos en todas clases de materias y al mismo tiempo se suministran interesantes a el mayor progreso de las Ciencias, Artes, Agricultura, y Comercio, e igualmente noticias curiosas, adécdotas, etc. Obra útil, deleitable e instructiva a todas las personas de ambos sexos.
Con licencia en Cádiz año de 1790 - Nº 9 – XVIII
Ridiculum acri dulcias
Tres días después que el Argonauta había llegado a Madrid del otro mundo, encogido por una fuerte melancolía que le acribillaba, salió a pasear con un amigo; viéndole éste tan taciturno y macilento, como a la Puerta del Sol, Prado, Plaza mayor, etc. mmás él en sus tres de que no había de dajar el tono triste con que había salido; de modo, que el amigo casi enfadado le dijo: A este andar, en breves días llevaremos a Vm. A Zaragosa (sic), y sin quizá enjaulado como a D. Quixote; hombre de Dios o del Diablo, ¿Qué tiene Vm. Que nada le divierte? Encogiose dehombros, y dio con esto la respuesta. Llevolo luego a una casa de gente de broza en uno de los barrios de la gente del bronce: entrole en una casa donde había un bayle de candil, guitarra y pandereta. Vamos a ver, de dijo si con esto se le quita es hipocondría. Bailaban cavalmente seguidillas, las que no disgustaron al paciente. Al concluir gritaron todos como es costumbre, bien parado, bien parado. Al oir esto le entró tal corriente de risa, que fue por demás. Ya que se hubo sosegado, preguntole el amigo que de qué se reía. Del bien parado, respondió, cosa que para mí es tan nueva como la lengua Siria. Que jamás he oído. A renglón seguido preguntó que baile era aquel. El amigo, sorprendido, pasmado y admirado dijo: ¿Que usted no ha oído nunca las seguidillas boleras? Pues esas son. A esto agarró de nuevo la risa, pero con tal fuerza, que les fue preciso desocupar el puesto antes que se levantase un temporal de los que suelen acontecer en semejantes parajes, porque a un decir Jesús levanta un Manolo la mano, da un manotón al candil, allán van los trueno y lluvia de garrotazos.
Ya que se hallaron en la calle observó el amigo que el enfermo estaba un poquito mejor. A esto preguntó el Argonauta, ¿estas boleras de donde han venido? De los infiernos: qué se yo de dónde Barrabás han salido. Supongo, que solo se cantarán y bailarán entre gente de esta catadura. No por cierto: no es en el día marcial la que no las sabe cantar y bailar, sin separar las de más fuste. ¿Qué dice? Lo que oye. Las niñas del día, el primer son y baile que aprenden es el Bolero con el bien parado, y el manejo de las castañuelas. ¿Será creíble? ¿Qué tiene? ¿Ha oñido Vm. Alguna cosa del otro jueves? A mí se me alegran hasta los entresijos. También me han gustado, y sobre todo aquello del bien parado. Pues en esto está el golpe y la finura, de modo que en parando ambos el punto que acábale estribillo, todo el mundo se reconcomía, y viene la celebración. Si Vm fuese a la comedia, vería que el patio las hace repetir dos o tres veces, y que el palmeteo es general. A la verdad, es cosa digna de toda atención. Advierta Vm. Que con las seguidillas ha venido también el peinado a lo bolero… Perdone Vm. ¿qué esos lazos de diferentes colores que llevan las Señoras en la cabeza a manera de mulas de carro, o del toro de San Marcos, son a lo bolero? Pues también es del gremio la banda, los flecos en toda pieza, y otras mil monaditas muy graciosas que Vm. Irá viendo. Se ha cundido el bolero de tal modo, que ya no se oye más que Bolero y bien parado. Vm. Tenga por cierto, que a lo menos los fabricantes de flecos han hallado una mina con esta moda. Mañana verá Vm. En el Prado Señora que gasta tres andanas, pero tan saladas como las seguidillas. Bello, con esto me reiré mucho. Vamos claros, amigo, ¿Qué le parecen a Vm. las seguidillas, y todo lo que se llama bolero? Porque según entiendo, es una grande friolera.
En mi sentir son rechusquísimas, y desde luego andaría algunas leguas por oirlas cantar, y verlas bailar bien es mucho cuento, más me divierten que la mejor Aria de la Galli. Tenga Vm. por cierto que serán muy pocos los que no sean de mi dictamen. Por lo que mira a los flecos, ringuirrangos de las cintas, y variedad de colores, ofrecen un golpe de vista más deleitable que ninguna otra moda. ¡Qué bien sienta un fleco negro en la ropa blanca! Prueba de que es cosa de gusto, ya los hombres han dado también en usarlos.
De ahí infiero yo que también estos son bolos. Ningún sujeto de razón ni señora de juicio aprobará semejante churrasquería. No diga Vm. eso, es en el día un sacrilegio hablar en contra de un uso tan generalmente establecido. Yo lo creo, más no puedo menos que decirle, que el que gusta de semejantes paparruchas, tiene los cascos más vacíos que el caballero de la triste figura cuando enristró con los molinos de viento.
Dejemos esta conversación ya que a Vm. no le cuadran deje vivir a cada uno con su locura.
Es mucha verdad, por más que locura la tengo; lea Vm. la Historia de España, a ver si encuentra que tales usos se conocieron jamás.
Para historias estamos. No hay más que vestir al uso y comer al gusto. Donde fueres haz como vieres. Vm. ve que acá el bolero es el signo reinante, déjese de boberías, y puesto que le gusta, calle y viva con todos.
Sí me agrada y divierte, pero del mismo modo que las comedias de figurón.
Cuidado si va a alguna visita no se le escape alguna de estas cuchufletas, porque cuando menos saldrá como Sancho Panza de la venta.
Mientras no se hable de bolero estaré callado como un pu…. Más en nombrado solo la voz le caigo, sea quien se fuere. ¡Buen desatino! Séalo en hora buena no he de parar hasta que haga que don Silverio enseñe a su mono las boleras, y lo vista también a lo bolero.
Hombre, a Vm. se le ha dislocado el sentido. Pero es esto que todas las aventuras de D. Quixote. Dígame luego que conseguirá.
Yo me entiendo, y de no se ñp hago al burro del Señor Paco. Ha,ha… Buen va la danza, Doña Catalina. También este me ha gustado: ayer lo leí en el diario. Pues también eso son boleras. Estas son las que convenían Calle Vm. por Dios, mire que si le oyen dirán que ha perdido el seso.
Lo mismo dijeron de Demócrito; pero a fe mía que le conocen por un verdadero sabio. Sobre todo, déjeme Vm. con mi tema: digo y diré a pie juntillo, más que disguste a cuantas boleras hay y ha habido en el mndo, que a todo y todas las que siguen esta moda se les voló el juicio; y que jamás se celebrará sino entre la gentualla, porque es acreditarse de poco sensato el que por un medio tan ínfimo y bajo quiere perder menos su crédito entre las personas de juicio maduro. Y a lo menos, no lo podré llevar jamás aunque me lo mande Poncio Pilatos.
Aguarde Vm. que aun me falta una cosita que también le parecerá mal, siendo así que es lo que más agracia las Señoritas, y es aquel gran ramo de flores contrahechas que llevan en la cabeza, y el que amichas por esdrújulos se les puede ver la cara, porque la tienen cubierta con el pelo.
Algo he visto de eso, pero me hace tanta gracia como la cabeza mondada de los moros.
Parece que Vm. es poco amigo de novedades: los hombres y las mujeres son en todo amigos de variar, y pretender quitar esto es lo mismo que pensar agotar el mar.
Dígole a Vm. que las españolas y españoles antiguos no entraron en semejantes modas, y por cierto que eran la admiración de todo el Universo, Roma y Esparta eran de un mismo modo de pensar, y así declamaré siempre contran tan descomunales abusos.
CAR.
miércoles, 16 de diciembre de 2009
Cantar por alegre
Esta noticia es de junio de 1869, un año antes de que llegaran los restos de Agustina a Cádiz y que presuntamente se cantasen alegrías. Creímos que se trataba de la noticia más antigua, pero la investigación continua, y en el blog del amigo sevillano Alberto Rodríguez desde Bélgica nos regaló el 3 de julio de 2010 una nueva noticia * que certifica que ya en el año 1866 se hizo en Córdoba el 'canto alegre'. Estamos de enhorabuena.
Aquí, tres años después, el protagonista es nada menos que Teodoro Guerrero 'El Quiqui', citado ya por Demófilo y hoy reconocido cantaor gaditano. Interpreta alegrías, para el baile apropósito a dichas cantiñas, como se puede leer en la noticia, además de polo, entre ellos el de Tobalo, cañas y las Rondeñas del Negro (repertorio de Silverio). Y todo con el acompañamiento del maestro José Patiño. También se nombra a cantaores como D. Manuel Vives y Manuel Monge, que cantan por seguiriyas, y bailan Vicente El Colorado y el Raspador. Cuadro flamenco en toda regla. La noticia tiene en mi opinión un valor importante ya que dibuja una época en la que el género flamenco estaba en ebullición y en el que los artistas gaditanos intervinieron de forma más notable de lo que generalmente se reconoce.
* http://flamencodepapel.blogspot.com/2010/07/la-cordoba-flamenca.html
Aquí, tres años después, el protagonista es nada menos que Teodoro Guerrero 'El Quiqui', citado ya por Demófilo y hoy reconocido cantaor gaditano. Interpreta alegrías, para el baile apropósito a dichas cantiñas, como se puede leer en la noticia, además de polo, entre ellos el de Tobalo, cañas y las Rondeñas del Negro (repertorio de Silverio). Y todo con el acompañamiento del maestro José Patiño. También se nombra a cantaores como D. Manuel Vives y Manuel Monge, que cantan por seguiriyas, y bailan Vicente El Colorado y el Raspador. Cuadro flamenco en toda regla. La noticia tiene en mi opinión un valor importante ya que dibuja una época en la que el género flamenco estaba en ebullición y en el que los artistas gaditanos intervinieron de forma más notable de lo que generalmente se reconoce.
* http://flamencodepapel.blogspot.com/2010/07/la-cordoba-flamenca.html
La Petenera Mejicana
Esta noticia tiene miga. El gran Luis Alonso, director de baile del teatro gaditano del Balón, fundado en 1811 por Manuel García, baila la petenera nueva americana, el son jarocho que llegó de Veracruz a Cádiz en 1826 y que décadas después daría tanto de sí en el repertorio flamenco. No es de Paterna, no es judía, es azteca, jarocha y del mar. Su origen es mexicano y se cantó durante el XIX a ambas orillas y, tal y como propone la letra mexicana...
"La petenera señores nadie la sabe cantar. Solo los marineritos, ay soledad, soledad, solo los marineritos que la cantan en la mar"
Paquirri El Guanter
Francisco Guanter, para el arte Paquirri el Guanté, no era guantero como propuso el recordado amigo Fernando Quiñones sino que el apellido, que confirmaba el origen valenciano de su padre, en Cádiz era Guanté. El precoz guitarrista y cantaor con once años se presentó en el Teatro Principal de Cádiz en 1847 cantando el polo andaluz y el jaleo de la Gariana, cantes que seguramente eran la premonición de los cuatro por soleá que legó al repertorio flamenco. La noticia tiene interés, aunque no es la más antigua que conocemos del malogrado Paquirri, pronto subiremos a este blog una del año anterior.
El repertorio oriental de Silverio

Esta noticia la encontré hace varios años en la hemeroteca de Cádiz y ya ha sido publicada en diferentes lugares, libros, revistas, en internet. No en vano es la primera noticia que tenemos de una actuación de Silverio Franconetti, al que la Viejas Ricas de Cádiz nombraron Rey del Cante Andaluz. Publicada en el diario gaditano El Comercio el 28 de julio de 1864, la actuación se celebró en el Circo
Nuevo Gaditano y, tal y como se anuncia el día 29, el cantaor sevillano estuvo acompañado a la guitarra por el maestro gaditano José Patiño.
El calificativo de Oriental es lo que más me llamó la atención. El periodista pretendía atraer al público al concierto haciendo hincapié en el acento oriental del novedoso canto flamenco. El repertorio que cantó el gran Silverio fue la rondeña del Negro, cañas, polos, entre ellos el de Tobalo.
Una noticia sabrosa para abrir este blog. El anuncio del 29 reza así: ESPECTÁCULOS: TEATRO DEL CIRCO.- Función popular y extraordinaria para hoy, a beneficio de don Silverio Franconetti. La zarzuela en un acto, El amor y el almuerzo.- El señor Franconetti cantará por seguidillas acompañado a la guitarra por el maestro don José Patiño.- La zarzuela en un acto, D. Jacinto.- El beneficiado cantará cañas y polos, acompañándole a la guitarra el señor Patiño.- La zarzuela en un acto, El niño.- El señor don Silverio Franconetti acompañado a la guitarra, cantará el polo de Tobalo y la Rondeña del negro. A las 8 y 1/2
El calificativo de Oriental es lo que más me llamó la atención. El periodista pretendía atraer al público al concierto haciendo hincapié en el acento oriental del novedoso canto flamenco. El repertorio que cantó el gran Silverio fue la rondeña del Negro, cañas, polos, entre ellos el de Tobalo.
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